Luchando contra lo escrito
Noviembre 20, 2008
Siempre me gusto escribir, aunque nunca fui de las que llevaban algún diario de vida (por alguna extraña razón siempre los odie, no se si las horribles paginas blancas o el inservible candadito o los ridículos romanticones animalitos de la portada, guacala!) y la infructuosa empresa de querer llenar una agenda tal como hacía mi prima,- con cuanta servilleta, papelito, palito, portavasos y un sin fin de cachivaches pegados en cada pagina y con la historia del respectivo día- resulto en un total fracaso con toda la parafernalia pegada en mi pelo o repartida por cualquier parte, odisea que empezó un 1 de enero y termino a mas tardar el 2 del mismo mes.
Me gusta escribir, pero jamás he esperado algún reconocimiento, a pesar del engrandecimiento del ego que se provoca al saber que eres leída y mas aun cuando eres bien comentada, pero nada mas.
Toda esta reflexión se debe a que hace unos pocos días recibí un misterioso comentario en mi abandonado blog, el comentario con nombre femenino que me incitaba a escribirle, como obviamente soy fémina, le escribí y todo el misterio me cayo por sorpresa al enterarme que era una chica que trabajaba en una editorial española a la que le había gustado mi blog y me proponía publicar.
Entre en pánico, lo reconozco, esto es algo que jamás me hubiese imaginado, y me halaga de sobremanera que de todos los blog’s me eligiera a mi (porque sin desmerecerme hay muchos mejores que yo), que llegara a mi blog abandonado quizás como y mas encima se diera el trabajo de leerlo.
Y ahora, heme aquí, con el propósito de escribir un relato de 30 páginas como mínimo y con el tiempo necesario (supuestamente) para hacerlo, - “tomate tu tiempo”, me dijo -, con un nudito en la guata de emoción y susto e intentando sentarme frente al teclado para hilar algo coherente sin que venga a mi mente un enloquecido Jack Nicholson en la Kubrickiana escena de “El Resplandor” escribiendo por días sin parar miles de páginas con la misma frase “No por mucho madrugar amanece mas temprano”.
Tal vez exagero mas de lo que debiera, pero la sorpresa aun me tiene pendida de un hilo.


